Pronunciamento: Videoconferencia- "Programa Nacional de Mediación" - Buenos Aires, 13 de noviembre de 2003
Buenos Aires, 13 de noviembre de 2003
Señor Ministro de Educación, Daniel Filmus;
Señor Secretario del Consejo Federal de Educación, Mito De Cara;
Señora Mara Brawer, Coordinadora del Plan Nacional de Mediación;
Docentes y autoridades educativas de las provincias del Chaco, Jujuy, Santiago del Estero, Buenos Aires, La Pampa y Misiones
Actualmente, la violencia es una preocupación global. Crímenes e inseguridad son características comunes a las grandes metrópolis mundiales y son rasgos que distinguen a muchas grandes ciudades brasileñas. En Brasil, la violencia asume una dimensión sin precedentes que refleja las profundas desigualdades y la exclusión social del país.
Además de constituir uno de los más graves problemas enfrentados por la sociedad brasileña, la violencia tiene un efecto devastador sobre los jóvenes, ya sea como víctimas o como agentes de la violencia.
Ante esta difícil realidad, la UNESCO aceptó el desafío de estudiar las causas de la violencia entre los jóvenes, buscando herramientas analíticas que ayuden a los gobiernos y a la sociedad civil, y ofrezcan alternativas viables en la forma de políticas públicas para los jóvenes.
Notamos que este era uno de los medios más eficientes para cumplir el mandato y las responsabilidades confiadas a la UNESCO por los Estados-miembros. Desde su creación, la UNESCO ha tenido una preocupación constante con el impacto de la violencia en las más diversas facetas de la vida social, sobretodo en el aprendizaje. De hecho, esta atención constante para la prevención de la violencia motivó a que la Asamblea General de las Naciones Unidas concediera a la UNESCO el rol de coordinar los esfuerzos de la ONU para la promoción de una Cultura de Paz y de No-violencia.
Es por eso que, desde 1997, la UNESCO/Brasil lleva a cabo, en ámbito nacional y en otros países de América Latina, una sólida línea de investigaciones con el objetivo de comprender los fenómenos de violencia y vulnerabilidad entre jóvenes.
Varios estudios revelaron una realidad preocupante. Las cifras de muertes causadas por factores externos, o sea, homicidios, accidentes de tránsito y suicidios, en el grupo de edad de los 15 y a los 24 años, colocan a Brasil en la tercera posición entre los más altos índices de violencia del mundo.
Esa situación es todavía más grave cuando se confronta con el impresionante tamaño de la población joven en el Brasil: cerca de 34 millones de jóvenes, es decir, 20% de la población nacional.
Las escuelas brasileñas no están inmunes a la violencia. De acuerdo con las investigaciones conducidas por la UNESCO, cerca de 33% de los alumnos de la escuela primaria y secundaria tienen conocimiento de amenazas realizadas contra alumnos, profesores o padres de familia. Además, entre 11% y 25% de los alumnos presenciaron algún tipo de agresión cometida contra alumnos, profesores o padres de familia.
Las escuelas se transforman, a menudo, en locales peligrosos, dónde ocurren robos, homicidios, abusos sexuales, amenazas, daños materiales, así como otras formas brutales de violencia. Situaciones como esas ocurren en las inmediaciones de las escuelas, y también dentro de ellas.
La UNESCO ha presentado al Ministerio de Educación del Brasil una propuesta denominada Plan Nacional de Movilización contra la Violencia en las Escuelas, que será implementado por el Ministro Cristovam Buarque de forma inmediata. Dicho Plan propone básicamente dos grandes líneas de acción: la implementación a nivel nacional de los Programas Abriendo Espacios y el de Mediación Escolar, este, similar al que hoy el Ministro Daniel Filmus está lanzando en la Argentina.
En 2000, cuando se celebró el Año Internacional para una Cultura de Paz, la UNESCO/Brasil creó el Programa Abriendo Espacios: Educación y Cultura para la Paz, que propone la apertura de las escuelas y otros posibles espacios públicos durante los fines de semana y feriados para que a través del desarrollo de actividades deportivas, culturales y de esparcimiento, se dé una respuesta a las reivindicaciones de espacios propios que continuamente vienen haciendo niños y niñas y jóvenes tradicionalmente excluidos de esos beneficios.
El Programa ya presenta una trayectoria de éxito de tres años en las Provincias de Pernambuco, Rio de Janeiro y Bahia, regiones de gran contingente de jóvenes, así como altos índices de violencia. Recién empezó a ser implementado en São Paulo y Rio Grande do Sul. Su ejecución implica en una estrecha cooperación entre el gobierno federal, las provincias, las municipalidades, las ONGs y la UNESCO. El rol del gobierno federal es propiciar la articulación entre las entidades asociadas y definir directrices. Las Provincias y municipalidades, por medio de sus secretarías de educación, se encargan de la relación con las escuelas y de la financiación del Programa.
Las evaluaciones de los resultados y los impactos del Programa Abriendo Espacios en las provincias son extremadamente valoradas por los jóvenes, las familias y las comunidades. Además, el Programa ha mostrado gran efectividad tanto en la prevención de la violencia en las escuelas, como en la acentuada mejoría del proceso de enseñanza y aprendizage de lunes a viernes.
La segunda línea de acción propuesta en el Plan Nacional de Movilización Contra la Violencia en las Escuelas es el Programa de Mediación.
Para trabajar con mediación es necesario, en primer lugar, conocer la realidad del país, trazando un mapa de la violencia. En Brasil, la propuesta es diseminar, en las escuelas públicas primarias y secundarias, una cultura de paz, basada en la mediación que tiene como propósito la prevención y la búsqueda de una buena convivencia en los establecimientos escolares. La idea central es estimular una atmósfera pacífica en las escuelas, a partir de la creación del hábito del diálogo y de la superación de conflictos por medio de soluciones presentadas por los propios actores involucrados, así como de contribuir para la mejora de la calidad de la enseñanza y del aprendizaje.
En este contexto, tengo una gran satisfacción en participar del lanzamiento del Plan Nacional de Mediación de la República Argentina. La UNESCO y yo como argentino aprovechamos esta oportunidad para felicitar al Ministro Filmus por su concepción y elaboración y por la clara decisión política de enfrentar ese desafío tan transcendental para la educación argentina.
La asociación que Brasil y Argentina están afianzando en varios niveles de su relación bilateral podría ser extendida para acciones conjuntas de incentivo a la implementación de políticas públicas para la juventud. Ambos países tienen en sus manos una oportunidad única para iniciar y liderar un movimiento continental en favor de la juventud, estimulando a otras naciones para que sigan este modelo, a partir de resultados concretos y experiencias de éxito. El Plan que la Argentina lanza hoy inicia este movimiento.
Muchas Gracias.

